Entre el 29 de julio y el 1º de agosto de 2008 se desarrolló el primer taller para la formación de facilitadores de "5 Tiempos Petroleros". Como parte del trabajo desarrollado durante la acción formativa, los participantes suscribieron el pronunciamiento del 1º de agosto, fecha en la que se recuerda la tristemente célebre llegada de Colón al territorio venezolano e inicio de la violenta ocupación-invasión sangrienta de los europeos a estas tierras, causando el exterminio de pueblos indígenas, habitantes originarios de la América.
El contenido de los compromisos expresados en el pronunciamiento se resume en el siguiente texto:
1.- Definir los temas de la Agenda del Debate Revolucionario.
2.- Definir como Banderas de Lucha: la participación en las mesas de trabajo a fin de incorporar lo aprendido para impulsar el nuevo modelo de gestión y las nuevas relaciones laborales.
3.- Más que facilitadores, asumirnos como comunicadores de la Revolución Bolivariana Socialista.
4.- Posicionar 5 Tiempo Petroleros como la herramienta fundamental en la construcción de la Nueva PDVSA.
5.- Asumir el compromiso de alinear nuestras prácticas sociales, comunicacionales, políticas, organizativas y laborales en correspondencia con el Proyecto Nacional Simón Bolívar.
6.- Asumir los siguientes compromisos: Construir el socialismo en nuestra Patria; Combatir la pobreza; Luchar contra el capitalismo en todas las formas en las que se expresa; Realizar en forma permanente esfuerzos por ejercer la crítica y la autocrítica bajo el principio de unidad-crítica-unidad; Asumir el trabajo voluntario como vía para la realización individual y colectiva y como modo efectivo de lucha contra los antivalores del capitalismo.
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2 comentarios:
Asumir estos compromisos no es tarea fácil, pero como dice un poeta chileno; "lo que es bueno siempre cuesta". Me permito enviar anexo estas recomendaciones de un revolucinario para que sirvan de guia etica en glorioso camino:
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Por: Frei Betto
Fecha de publicación 14/08/08
1. Mantenga viva la indignación.
Verifique periódicamente si usted es realmente de izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: la derecha considera la desigualdad social tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La izquierda, por el contrario la encara como una aberración a erradicar.
Cuidado: usted puede estar contaminado por el virus socialdemócrata, cuyo principal síntoma es utilizar métodos de derecha para obtener conquistas de izquierda y, en caso de conflicto, desagradar a los pequeños para no quedar mal con los grandes.
2. La cabeza piensa donde pisan los pies.
No es posible ser de izquierda sin mancharse los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre, se alegra y celebra sus creencias y sus victorias. Teoría sin práctica es hacerle el juego a la derecha.
3. No se avergüence de creer en el socialismo
El escándalo de la Inquisición no hace que los cristianos abandonen los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el Este europeo no debe llevarle a usted a desterrar el socialismo del horizonte de la historia humana.
El capitalismo, que está en vigor hace ya 200 años, ha fracasado para la mayoría de la población mundial. Hoy somos 6 mil millones de habitantes. Según el Banco Mundial, 2.800 millones sobreviven con memos de 2 dólares por día, y 1.200 millones con menos de un dólar por día. La globalización de la miseria no es mayor gracias al socialismo chino, que, a pesar de sus errores, asegura alimentación, salud y educación a 1.200 millones de personas.
4. Sea crítico sin perder la autocrítica
Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando empiezan a buscar tres pies al gato. Marginados por el poder, se vuelven amargados, y acusan a sus compañeros/as de errores y vacilaciones. Como dice Jesús, ven la paja en el ojo del otro, y no la viga en el suyo. Ni se comprometen para mejorar las cosas. Se quedan como meros espectadores y jueces, y, poco a poco, son cooptados por el sistema.
La autocrítica no consiste sólo en admitir los propios errores, sino admitir ser criticado por los/as compañeros/as.
5. Sepa diferenciar entre militante y "militonto"
Militonto es aquel que presume de estar en todo, participar en todos los actos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de las grandes palabras y los efectos de su acción son superficiales.
El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; se cualifica en una determinada forma y área de actuación o actividad, valora sus vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.
6. Sea riguroso en la ética de la militancia
La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo –la libertad, el trabajo, la vida…- menos la moral. Sin moral, desmoraliza la causa que defiende y encarna, y presta un inestimable servicio a la derecha.
Hay tipos amarillos disfrazados de militantes de izquierda. Es el sujeto que se compromete teniendo en vista sobre todo su ascenso hacia el poder. En nombre de una causa colectiva, busca en realidad su interés personal.
El verdadero militante -como Jesús, Gandhi, Che Guevara- es un servidor, dispuesto a dar la propia vida para que otros tengan vida. No se siente humillado por no estar en el poder, ni orgulloso por estarlo. El no se confunde a sí mismo con la función que ocupa.
7. Aliméntese con la tradición de la izquierda
Es preciso oración para cultivar la fe, cariño para nutrir el amor de la pareja, y "volver a las fuentes" para mantener encendida la mística de la militancia. Conozca la historia de la izquierda, lea (auto)biografías como el "Diario del Che en Bolivia", y novelas como "La Madre" de Gorki, o "Las uvas de la ira" de Steinbeck.
8. Prefiera el riesgo de equivocarse con los pobres, a la pretensión de acertar sin ellos
Convivir con los pobres no es fácil. Primero suele darse una tendencia a idealizarlos. Luego se descubre que entre ellos se dan los mismos vicios que en las demás capas sociales. Ellos no son mejores ni peores que los demás seres humanos. La diferencia es que son pobres, o sea, personas privadas injusta e involuntariamente de los bienes esenciales de la vida digna. Por eso es por lo que estamos a su lado. Por una cuestión de justicia.
Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos.
9. Defienda siempre al oprimido, aunque aparentemente no tenga razón
Son tantos los sufrimientos de los pobres del mundo que no se puede esperar de ellos actitudes que tampoco siempre aparecen en la vida de quienes tuvieron una educación refinada.
En todos los sectores de la sociedad hay gente corrompida y bandidos. La diferencia es que, en la élite, la corrupción se hace con la protección de la ley y los bandidos son defendidos mediante mecanismos económicos sofisticados, que permiten que un especulador lleve una nación entera a la ruina.
La vida es el don mayor de Dios. La existencia de la pobreza clama al cielo. No espere jamás ser comprendido por quien favorece la opresión de los pobres.
10. Haga de la oración un antídoto contra la alienación
Orar es dejarse cuestionar por el Espíritu de Dios. Muchas veces dejamos de rezar para no oír el llamado divino que exige nuestra conversión, o sea, el cambio de rumbo en la vida. Hablamos como militantes y vivimos como burgueses, acomodados, o en la fácil pósición de jueces de quien lucha.
Orar es permitir que Dios subvierta nuestra existencia, enseñándonos a amar como Jesús amaba, liberadoramente.
Gracias Chevento por tus recomendaciones. Las reflexiones de Frei Betto han sido de enorme utilidad porque han alentado la discusión y el debate entre los facilitadores de 5 Tiempos Petroleros. Disculpa el comentario tardío pero he estado recorriendo difrentes áreas operativas por estos días, continuando la formación y generando compromisos a los que hay que hacer seguimiento con rigor militante.
Recibe un caluroso abrazo de una revolucionaria.
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